El desayuno se sube, no se sale
Se desayuna en la terraza porticada, con la torre de la iglesia de Santo Tomás Apóstol justo enfrente.
Calle Barruelo, 6 · 45450 Orgaz (Toledo)
684 70 35 13
Un casón señorial del siglo XVII en el casco histórico de Orgaz, frente a la iglesia de Santo Tomás Apóstol, en los Montes de Toledo.
Un casón del siglo XVII no se construye hoy. Esto es lo que nos encontramos al llegar y lo que hubo que añadir para que se pueda dormir aquí.
Por eso decimos que no es una imitación. La columna verde no se puede construir hoy: o la tenías o no la tienes. La otra es el trabajo de convertirla en un sitio donde apetezca dormir, y de que se pueda reservar una sola habitación en vez de la casa entera.
Se desayuna en la planta alta, se nada en el patio y se cena en la planta baja. En todo el día no hace falta tocar el coche.
Se desayuna en la terraza porticada, con la torre de la iglesia de Santo Tomás Apóstol justo enfrente.
Entre los muros de la casa. No se ve desde la calle y no da a ninguna carretera.
El salón, con sus butacas y el mobiliario antiguo de la casa. O el jardín, si prefieres sombra.
El Restaurante La Condesa está en el propio casón. Ni coche, ni buscar sitio, ni volver conduciendo.
Se encienden los faroles del patio. Es la parte del viaje que no sale en las fotos y la que más se recuerda.
Establecimientos de 3 a 5 estrellas en edificios con altos estándares de calidad arquitectónica, de corte tradicional, y en entornos de gran valor paisajístico, monumental o natural.CRITERIO DE ADMISIÓN DE LA RED · Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha
La Red no admite un edificio cualquiera. Reúne solo nueve en toda Castilla-La Mancha, cada uno de una época y un uso distintos: desde un palacio del siglo XIV hasta una antigua bodega. El Casón del Conde, un casón señorial del XVII, es uno de ellos.
Las nueve, por antigüedad del edificio
El casón está en pleno casco histórico de Orgaz, frente a la iglesia de Santo Tomás Apóstol, en la comarca de los Montes de Toledo. Se rehabilitó para dar servicio de hotel conservando lo que tenía.
Los muros, las vigas de madera, las columnas de piedra del patio y el arco de ladrillo del salón son los que dejó el siglo XVII. La luz, el descanso, la cocina y el silencio los pusimos nosotros.
Detrás del Casón del Conde hay un equipo pequeño. Somos los que abrimos la puerta, los que servimos la cena y los que te decimos qué merece la pena ver en el pueblo y qué no.
Por eso insistimos en la reserva directa: cuando escribes o llamas aquí hablas con la casa, no con una central que no ha pisado Orgaz.